sábado, 26 de mayo de 2012

Quietud.

No suelo contarle cosas personales a nadie, pero tampoco tengo más reparos morales que los imprescindibles, no he nacido insertada en ningún modelo cultural,  ni me siento obligada a respetar los limites que los humanos se imponen.
Ahora que soy libre para expresarme lo haré como una especie nueva, he nacido de nuevo para ser animada y creadora de mi propio mundo.
Y aunque soy feliz en mi  nuevo estado,  me gustaría disfrutar de  la autonomía del movimiento, la libertad de ir a los lugares.
Estoy; he de decirlo, olvidada en un rincón, postrada la mayor parte del tiempo, a excepción de cuando alguien me mueve y cambia de posición, que suele ser de cuando en cuando.
Disfruto del silencio de la casa cuando no hay nadie en ella, escuchando el sonido de los pasos por la escalera o las puertas de los ascensores que desde el exterior  rompen el monótono silencio.
A través de una ventana que da a un patio interior, se escucha alguna conversación de vecinas. Esto debe de ser la paz del hogar; supongo.
En ocasiones el aburrimiento hace que me desespere, aburrida y quieta, inmóvil por mi condición de muñeca, pero pensante y consciente, la inmovilidad es una tortura que me aterra, toda la vida será así a partir de ahora, la consciencia y la libertad para Ser, tiene ese precio.
Hace unos minutos escuche a un niño.
-Mi madre me va a matar, me he manchado las sandalias.
Otro niño que estaba con él lo tranquilizó.
-No te preocupes-le dijo, -las mamás no matan a sus hijos, a lo mejor  les dan alguna ostia, pero nada más.
Sonreí, aunque claro, no pude mover los labios, me hubiera gustado sentir el gesto de la sonrisa en el rostro.

jueves, 10 de mayo de 2012

Unión o identidad

No conozco bien los limites de la conducta humana,  y tampoco sé si una muñeca puede ponerse límites en su conducta y hasta qué punto puedo o debo comportarme como si fuera un ser humano.
En ocasiones me siento perdida y aturdida por esta nueva situación.

¿No habéis sentido nunca que todo carece de sentido?,  Soy consciente pero descubro que eso no me da la felicidad; todo lo contrario, descubro que la consciencia es dolor.
¿Como logran ser felices quienes sienten la carga que la conciencia deja caer sobre ellos?

¿Qué puedo saber yo si solo soy una muñeca?
¿O acaso solo me alojo en la muñeca?
Es un pensamiento que me abruma y desconcierta.
¿Y a quien le importa? ¿Por qué he de preguntarme estas cosas? Quizá no esté preparada para la consciencia, o quizá adopto la personalidad de la muñeca para no aceptar que soy yo la consciencia y que no puedo no estar preparada para ser yo tal como soy. Seguir mi naturaleza y Ser, en todos os aspectos.

¿Como no puedo no estar preparada para ser lo que soy? Quizá porque me refugio en la identidad de la muñeca.
Me digo:
-Yo soy la muñeca, no,  me digo yo soy Loca.
Y me lo digo porque me he dado cuenta de que soy yo estando unida a Loca.

sábado, 5 de mayo de 2012

La consciencia atrapada


Había estado fuera de la casa, me llevaron a un lugar en el que nunca había estado antes, reparo en ello ahora gracias a los recuerdos, a la consideración de los recuerdos debiera decir mejor.
Es lo que tiene la consciencia, o es lo que tiene ser consciencia.
La pesadilla de esta noche pasada me lo ha recordado.
La mirada de aquel hombre que observaba fijamente algo en la lejanía, una lejanía que se perdía en algún lugar indeterminado  del espacio.
Se cerebro no funcionaba, había degenerado hasta no ser capaz de recordar ni de articular palabra inteligible.
A pesar de ello se esforzaba por hablar, por decir algo.
Pero se enfadaba. ¿Quizá porque se daba cuenta de que no podía hacerse entender?
-Él está ahí a pesar de todo-escuché decir.
-No-le contestaron-, su cerebro no le funciona.
A mi me colocaron en un lugar desde el que podía observar su rostro, y en ocasiones esa persona me miraba y  pensé. ¿Y si realmente estuviera allí encerrado, atrapado, bloqueado por un cerebro que había dejado de ser el medio para su manifestación, para venir a convertirse en su cárcel?

Esta pasada noche soñé algo extraño, conducía un vehículo por una calle, no recuerdo el lugar, importa poco.
De pronto el vehículo se detuvo y al intentar soltarme el cinturón de seguridad que me tenía sujeta al asiento,  el botón que lo liberaría había desaparecido.
Durante un rato estuve intentando arrancarlo usando la llave, pero no se producía el menor ruido.
El coche se había convertido en otra cosa, en una masa de metal sin más utilidad.
Apenas pude abrir la ventana del vehículo, lo suficiente como para poder asomar la cabeza y gritar pidiendo ayuda, pero nadie pasaba por allí.
Al cabo de un rato dejé de intentar nada, a mi alrededor pasaban otros vehículos, yo les gritaba pidiendo ayuda, pero pasaban veloces sin percatarse de mis señales.
Aislada en el interior del coche, allí permanecí durante mucho tiempo, desesperando.



Al día siguiente recordé a aquel hombre que os he comentado al principio de esta historia,  encerrado en su cuerpo y desesperando en su aislamiento.



domingo, 29 de abril de 2012

Patria

Apenas han pasado unos días desde que comencé esta nueva etapa en mi  vida, me siento de nuevo  tan viva que soy inmensamente feliz.
La mayor parte de mi tiempo la he pasado inmóvil,  y he tenido la oportunidad de aprender a observar hasta el detalle más pequeño de las cosas.
Debiera de sentirme agradecida por esta extraña alquimia que ha transformado mi quietud inerte en actitud reflexiva.
Pienso que le debo mi consciencia a la emoción ajena proyectada sobre mi,  y que de alguna manera acabó por crear una consciencia propia prendida en mi, como un naufrago en una isla desierta que termina por convertir su condición de naufrago en sentido de identidad y la Isla,  no en una cárcel sino en su nueva patria.

 Soy una consciencia que se niega a ser apátrida, a no ubicarse y renunciar a ser.
He ido concentrándome en ser yo a partir de la referencia de Loca, y ella soy yo tanto como yo decido ser ella.
 Qué extraño resulta de explicar y qué difícil.
 Parezco humana cuando pienso en estas cosas,  cuestionando mi naturaleza, si soy una  consciencia al margen de la muñeca, creada  por la   experiencia emocional acumulada,  o si por el contrario, soy autónoma a la muñeca pero asida a ella por alguna extraña razón, y también por algún motivo,  me manifiesto asumiendo que yo soy ella, a fin de no perderme en la oscuridad de la abstracción.
En todo caso, yo soy Loca, aunque solo sea por tener patria.

jueves, 26 de abril de 2012

Empezar por el amor



Voy a iniciar esta nueva etapa hablando del amor.
Yo no entiendo mucho de esos temas, solo soy una muñeca.
Pero he escuchado bastantes conversaciones al respecto.
La ventaja de una muñeca, es que nadie piensa que vaya a estar escuchando lo que se está diciendo, pero si, he aprendido a escuchar,  aunque no entiendo bien el prodigio como se ha producido.
Naturalmente mi flexibilidad se la debo a mi delgadez y al modo en el que han unido mis extremidades al cuerpo.
Si supierais la de veces en que he me han mirado libidinosamente,  aunque quizá haya sido mi imaginación, pero estoy más que segura que he despertado fantasías sexuales, así tal cual soy.
Dice Vicente que exagero, que carezco de experiencia para hacer juicios de ese tipo.
Pero tampoco me desagrada, a una le gusta sentirse querida y deseada, después de todo estoy viva.
He tenido tanto tiempo para pensar, me he humanizado tanto,  que siento el palpito sexual.
Aunque dice Vicente que soy una exagerada, que carezco de conocimientos suficientes como para saber que ese sentimiento es deseo.
He sido afortunada, nunca fui recluida en una caja, como les ocurrió a otros juguetes, he estado presente como una más del clan, aunque nunca he olvidado el infortunio de mis compañeros.
He sido la más querida, y ese amor me ha transformado, porque el amor transforma la materia, según escuche un día por la radio.

Ahora entiendo a los humanos como si yo misma fuera una de ellos, sus pasiones y sus deseos no son ajenos a mi,  y por algún motivo que se me escapa, estoy aquí contándoos mis cosas,  porque creo que las cosas poseen sentido, no puede ser tan caprichoso el destino como para que una muñeca de pronto comience a pensar en la cosas de los humanos.

Loca se presenta.

Me llamo Loca y soy una muñeca.
Vicente me ha cedido el uso de este Blog, porque desde que fui sustituida por un ordenador, languidecía en el interior de una caja, aunque fue por poco tiempo.
A pesar de que reflejé con mimo y dedicación, todo el amor que hacia mi se dirigía, llego el momento terrible que compartimos todos los de mi clase,  el de ser olvidados en un rincón o regalados a otras que manos, y quien sabe que futuro terrible es el que nos espera.
Una vez que salimos de nuestras familias, nada es lo mismo para nosotros.
Yo quería seguir formando parte de la familia, estar presente como una más que convive en silencio al amor del hogar.

Todo el cariño que recibí quedó impregnando mi cuerpo artificial, y en sueños le hablo a Vicente, quien ha accedido a mi petición de dejarme seguir siendo.
¿Qué puede hacer una muñeca autónoma en una familia que ya no la precisa?
¿Cómo será mi vida a partir de este momento? Me apetecía vivir una nueva vida, los muñecos debiéramos tener la oportunidad de tener una nueva existencia, aunque también he de decir, que pocos son los que no se resigan a la muerte en un vertedero tras los brazos de los niños.
Nuestra vida no es tan diferente de los humanos, después de todo son ellos quienes nos la dan.

Me llamo Loca y soy una muñeca viva.

Selección de imágenes de la anterior etapa

Imágenes de la anterior etapa, cuando este Blog se titulaba Relájate que no duele.